El Ministerio de Salud recuerda a las familias panameñas que la prevención bucal comienza desde el primer diente: “El cepillado diario es salud y no es negociable. Consulte a un odontopediatra”, afirma la Dra. Noemí Carrasquilla, especialista en odontopediatría.
Enfatizó, además, que la mala alimentación es una de las principales causas de caries tempranas en Panamá. La exposición precoz a azúcares —jarabes, helados, gelatinas y otros alimentos dulces— acostumbra a los niños a pedir estos productos y aumenta el riesgo de caries. Por eso es fundamental limitar el consumo de azúcares y reforzar la higiene bucal indico.
Los padres son responsables de la limpieza dental de sus hijos hasta los 8 años. Se puede permitir que el niño practique por juego, pero el cepillado efectivo debe ser realizado o supervisado por el adulto hasta esa edad.
La limpieza bucal depende del tipo de alimentación: lactancia materna o fórmula. La leche materna protege las mucosas de la boca del bebé; sin embargo, si se administra fórmula, es importante limpiar la boca con un paño húmedo, prestando atención a toda la cavidad oral y a las encías.
Es esencial cepillar, al menos, antes de dormir; este es el cepillado más importante del día. Si el niño toma siestas largas, también conviene limpiarle la boca antes de la siesta y nuevamente por la noche.
El hilo dental es recomendable cuando aparecen las últimas muelas de leche, aproximadamente entre los 2 años y medio y 3 años. Debe utilizarse entre los dientes que están muy juntos. Existen hilos dentales y herramientas diseñadas especialmente para niños que facilitan esta tarea a los padres.
Si el niño rechaza el cepillado o si los padres tienen dificultades para establecer la rutina, busquen ayuda. Los odontopediatras están disponibles para orientar sobre técnicas adaptadas y manejo conductual, especialmente cuando existen problemas sensoriales o de comportamiento. No esperen a que aparezcan dolores o caries: la prevención temprana protege la sonrisa de los niños.




